Esta especie de escorpión posee un potente veneno neurotóxico con mezcla proteica, el cual es peligroso para los humanos, en especial en casos de escorpionismo sobre niños menores de 10 años o ancianos.3 Es entre 10 a 100 veces más potente que el veneno de una serpiente de cascabel.4
Puede causar bloqueo aurículoventricular, convulsiones, coma, shock, hiperglucemia, edema pulmonar, pancreatitis, etc. La persona afectada debe ser inyectada con el suero antitoxínico específico, el cual, en Argentina, sólo se produce en el Instituto Carlos Malbrán. El producido en el Instituto Butantan es preparado empleando otras especies de este género, por lo que su aplicación frente a casos de picaduras de esta especie no es tan efectiva. De cada 1000 personas picadas por esta especie, a 6 les resulta fatal. En la ciudad de Buenos Aires y el cordón metropolitano se registran 108 casos por año de escorpionismo, aunque no sólo de esta especie, también de los inofensivos Bothriurus.5
Médicamente se habla de escorpionismo al referirse a los trastornos producidos por la picadura e inoculación de veneno de diferentes especies de escorpiones. En Argentina si bien existen numerosas especies de escorpiones, hasta la fecha solamente se ha asociado a accidentes graves y muertes en el humano a la especie Tityus trivittatus (Familia Buthiidae).
En provincias del norte del país se encuentran otras especies cuyo veneno puede provocar envenenamientos en el humano (T. bahiensis, T. confluens), pero con mucha menor incidencia
epidemiológica.
T. trivittatus es una especie de escorpión ampliamente distribuida en la Argentina y que se encuentra preferentemente en ámbitos urbanos y en estrecho contacto con el hombre, dado que habita en galerías subterráneas, sótanos, cañerías, túneles, oquedades de paredes y lugares de características parecidas. En estos lugares, estos arácnidos pueden proveerse de alimento sin mayor competencia y a su vez están libres de otros predadores, con la sola excepción del ser humano.
En las zonas periféricas de las grandes ciudades suelen encontrarse otras especies de escorpiones tales como Bothriurus bonariensis (Familia Bothriuridae), que no representa ningún riesgo sanitario, si bien su hallazgo es muy frecuente en regiones como el conurbano bonaerense o de otras grandes ciudades del país. Estos, a diferencia de Tityus trivittatus se encuentran en el peridomicilio, siendo común encontrarlos en jardines sobre todo en los meses cálidos.
El signo más destacado del envenenamiento por esta especie de escorpión es el dolor agudo y de alta intensidad que se produce en el lugar de picadura inmediatamente tras inyectar el animal su veneno.
El envenenamiento puede ser solo local, con gran dolor en la zona de la picadura, el que puede extenderse hacia el tronco con el correr del tiempo, sin producir daño en los tejidos en los que se produjo la picadura (independientemente del tiempo transcurrido desde la misma). En estos casos, no corre peligro la vida del sujeto picado.
Cuando existe envenenamiento generalizado, también hay dolor local, pero el veneno al distribuirse afecta diferentes partes del sistema nervioso autónomo y otros tejidos que complican el cuadro. El picado puede mostrar cuadros de alteración del sistema nervioso autónomo, con taquicardia, dificultad respiratoria, opresión precordial, salivación, lagrimeo y temblores, entre otras, pudiendo observarse en los casos graves vómitos, diarreas y alteraciones electrocardiográficas.
Médicamente se habla de escorpionismo al referirse a los trastornos producidos por la picadura e inoculación de veneno de diferentes especies de escorpiones. En Argentina si bien existen numerosas especies de escorpiones, hasta la fecha solamente se ha asociado a accidentes graves y muertes en el humano a la especie Tityus trivittatus (Familia Buthiidae).
En provincias del norte del país se encuentran otras especies cuyo veneno puede provocar envenenamientos en el humano (T. bahiensis, T. confluens), pero con mucha menor incidencia
epidemiológica.
T. trivittatus es una especie de escorpión ampliamente distribuida en la Argentina y que se encuentra preferentemente en ámbitos urbanos y en estrecho contacto con el hombre, dado que habita en galerías subterráneas, sótanos, cañerías, túneles, oquedades de paredes y lugares de características parecidas. En estos lugares, estos arácnidos pueden proveerse de alimento sin mayor competencia y a su vez están libres de otros predadores, con la sola excepción del ser humano.
En las zonas periféricas de las grandes ciudades suelen encontrarse otras especies de escorpiones tales como Bothriurus bonariensis (Familia Bothriuridae), que no representa ningún riesgo sanitario, si bien su hallazgo es muy frecuente en regiones como el conurbano bonaerense o de otras grandes ciudades del país. Estos, a diferencia de Tityus trivittatus se encuentran en el peridomicilio, siendo común encontrarlos en jardines sobre todo en los meses cálidos.
epidemiológica.
En las zonas periféricas de las grandes ciudades suelen encontrarse otras especies de escorpiones tales como Bothriurus bonariensis (Familia Bothriuridae), que no representa ningún riesgo sanitario, si bien su hallazgo es muy frecuente en regiones como el conurbano bonaerense o de otras grandes ciudades del país. Estos, a diferencia de Tityus trivittatus se encuentran en el peridomicilio, siendo común encontrarlos en jardines sobre todo en los meses cálidos.
El envenenamiento puede ser solo local, con gran dolor en la zona de la picadura, el que puede extenderse hacia el tronco con el correr del tiempo, sin producir daño en los tejidos en los que se produjo la picadura (independientemente del tiempo transcurrido desde la misma). En estos casos, no corre peligro la vida del sujeto picado.
